¿Por qué los mosquitos me pican a mí? Los genes son la clave que explica la preferencia de estos insectos por algunas personas; hay trucos que ayudan a evitarlo

Posted on

image

Los mosquitos no atacan al azar. «Si te pican es porque tienes la sangre dulce», repiten nuestros padres y abuelos. Pero esta leyenda urbana que ha ido transmitiéndose durante generaciones tiene los días contados.

Un estudio realizado por universidades de Londres, Florida y Nottingham ha probado que hay un componente genético por el que los mosquitos sienten predilección. Los investigadores confían en que sus conclusiones sitúen a los científicos más cerca de crear un repelente natural que acabaría con los molestos picores en verano y, lo que es más importante, con miles de muertes por enfermedades como la malaria y el dengue.

http://www.eldiariomontanes.es/sociedad/201508/25/mosquitos-pican-

En el estudio, llevado a cabo recientemente, han participado 37 parejas de gemelas de entre 50 y 90 años, de las que 18 eran idénticas y 19 mellizas. Al exponer a las hermanas ante los mosquitos, los resultados fueron de lo más sorprendentes. En las gemelas idénticas, que comparten el 100% de los genes, los mosquitos picaban a las dos por igual. En las mellizas, en cambio, mostraron una clara preferencia hacia una de ellas. La conclusión principal es que los mosquitos son capaces de detectar una diferencia genética a través del olor corporal, lo que influye a la hora de elegir a la víctima.

TRUCOS CASEROS PARA AHUYENTAR A LOS MOSQUITOS

Pero… ¿hay alguna manera de evitar las picaduras? Hay personas que se despiertan, día sí y día también, con el cuerpo acribillado. Para la gran mayoría, estos insectos son un calvario que se repite cada verano. Mientras los investigadores se afanan por encontrar una solución científica, hay unos sencillos trucos que se pueden poner en práctica.

Cómo evitarlos

Los mosquitos se sienten atraídos por el CO2 que emitimos al respirar. Gracias a su olfato, estos insectos son capaces de captar el dióxido de carbono a 50 metros de distancia. Cuanto más rápida sea la respiración de una persona, más posibilidades tiene de que le piquen. De la edad y la cantidad de ejercicio físico que realicemos dependerá el volumen de este gas que desprendamos. Los adultos suelen recibir más picaduras que los niños porque producen más dióxido de carbono, al igual que las embarazadas, que exhalan un 20% más que cualquier otra persona adulta.

Ante la imposibilidad de dejar de respirar para evitar las picaduras, como táctica para acabar con los mosquitos se han empezado a comercializar unas trampas que generan CO2. Estos eficaces aparatos atraen a estos insectos como la miel a las moscas. Es fácil preparar trampas caseras; sólo se necesita una botella de plástico, agua, azúcar moreno y levadura.

En nuestro cuerpo hay diversas sustancias que atraen a los mosquitos. Una de ellas es elácido láctico, otra sustancia generada por el cuerpo al respirar o al sudar. Las embarazadas y las personas de mayor estatura generan más cantidad de ácido láctico, otra razón que las sitúa en la diana. Quienes acaban de realizar ejercicio físico comparten este mayor riesgo de sufrir picaduras.

Lo último: camisetas antimosquitos

La empresa textil STINGbye de Terrassa (Barcelona) ha diseñado una camiseta con permetrina, un repelente que funciona como barrera para mosquitos y otros insectos. A simple vista, son camisetas de algodón y poliester, pero mantienen sus capacidades protectoras durante 100 lavados. «Son antialérgicas, no tienen ningún olor y su efectividad es del 94%», afirma Silvia Oviedo, socia de STINGbye. Las camisetas se venden en 90 farmacias de España. Desde junio llevan vendidas más de 4.000 prendas.

El olor a sudor y a pies también atrae a estos insectos. Una temperatura alta contribuye a generar olor corporal, lo que tienta aún más a los mosquitos. Estos insectos tienen una sensibilidad especial hacia los efluvios que desprendemos, por lo que también acuden a prendas de ropa o zapatos que se hayan impregnado de ese olor. Una forma de minimizar esta atracción es ducharse antes de ir a la cama. También se puede enmascarar el olor humano con otros más fuertes, por ejemplo frotando la piel con hojas de eucalipto o plantas de tomillo o salvia.

Los aficionados a combatir los calores del verano con una cerveza fresquita deberían pensárselo dos veces antes de pedirse la próxima caña: la elección de bebida en el chiringuito puede repercutir en el número de picotazos de la noche. Un estudio probó que el riesgo de ser asaeteado aumentaba en los sujetos que habían ingerido cerveza. La conclusión principal de los investigadores fue que el consumo de alcohol aumenta el riesgo de sufrir picaduras.

En cuanto al grupo sanguíneo, la sangre del tipo 0 –positivo o negativo–parece ser su favorita. Las sustancias químicas emitidas por estas personas son más atractivas para los mosquitos. El color del pijama también tiene mucho que ver. Al parecer, tienen predilección por los colores oscuros y brillantes.

Sólo las hembras

Los mosquitos viven de 10 a 20 días y son las hembras las únicas que pican; los machos se alimentan del néctar de las flores y de otras plantas. Ellas necesitan una fuente de proteína para poner huevos y tener más energía, lo que les obliga a buscar sangre fresca cada 2-4 días. Frente a la creencia de que sólo atacan en la oscuridad, pican a todas horas, desde la mañana temprano hasta el final del día; y, naturalmente, también por la noche.

Siguen un ritual de caza. Primero detectan las emisiones de dióxido de carbono que emite la víctima, lo que les alerta de que hay una fuente de sangre fresca cerca. Acto seguido, identifican visualmente a la presa. Tienen mayor facilidad para ver los colores llamativos y oscuros. Cuando se encuentran a menos de un metro de distancia, perciben el calor que desprende el cuerpo humano. Antes de picar, sobrevuelan a su víctima para decidir cual será el mejor lugar para atacar.

Pulseras antimosquitos, repelentes químicos, frecuencias ultrasónicas… muchos de estos remedios han demostrado una baja eficacia. Y hay quien se consuela, al oír a media noche el irritante zumbido, pensando en que quizás el compañero de cama tenga un perfil genético más suculento para ellos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s