familia

La gitana que murió de amor . 

Posted on Actualizado enn

La historia que voy a contaros ha ido pasando de generacion en generacion durante mas de cien años y dice asi:

Cuenta la leyenda , que en Quetzaltenango, Guatemala , vivía hace muchos años una gitana que poseía una gran belleza , ésta llamada  Vanushka era la protagonista de Odisea el show principal  del circo en el que trabajaba ya que era el que más seguidores  tenía.  Todos querían contemplar la belleza de la gitana y como no, verla en escena. Se hacía grande cada vez que pisaba la pista y domaba a aquellos enormes animales, tigres, leones, leopardos…

Cuentan que un buen día llego al circo el hijo del gobernador . Entusiasmado contemplando la función paso media tarde hasta que salió al escenario Vanushka, acompañada de sus enormes y fieros animales que seguían a pies juntillas las órdenes de su ama . El joven quedó prendado de su belleza y admiró sin perder detalle cada uno de los ejercicios que la gitana realizaba con las fieras . Para terminar el número en cada función pedía la colaboración de alguien  del público y ese día el ayudante de la gitana fue el hijo del gobernador que se había ofrecido voluntario con la razón de estar más cerca de ella y poder intercambiar alguna que otra frase. Al acabar la función el joven pidió permiso para pasar al camerino a felicitar a Vanushka y allí, cara a cara , cuando el le cogió la mano y cruzaron sus miradas tanto uno como el  otro sabían que eran almas gemelas destinadas a estar juntas . 

Desde ese día el joven asistía cada tarde a la función y así, poco a poco el hijo del gobernador y la  Vanushka comenzaron una historia de amor . Una historia de amor furtivo, prohibido , pero era algo que desde un principio ambos sabían. Vivieron una bonita historia de amor hasta que las familias de ambos estuvieron al conocimiento de la relación.  Los padres de la gitana le decían que ese amor no le convenía, que sólo le causaría dolor. Que eran de mundos diferentes, que su mundo era el circo. Los padres de el le decían que era una simple gitana , que la dejara , que como podía su apellido mezclarse con alguien del circo, que que era ésa tontería del alma gemela … El gobernador no creía en el amor y ellos, se amaban.

Era tanto el amor que se profesaban que seguían viéndose a pesar de saber que tenían a la familia en contra. Un día el gobernador se entero de estos encuentros furtivos y enfadado por desobedecer sus “consejos” , decidió mandar a su hijo a España para alejarlo de la muchacha y el joven jamás acudió a la cita . Ni tan siquiera pudo decirle adiós. La gitana al ver la ausencia del muchacho comenzó a llorar y a llorar de pena, los dias pasaban y el circo tenia que partir pero Vanushka se nego y se quedo ahi , llorando , esperando a su amado. Dicen que tanto y tan fuerte lloro que se le paró  el corazón .

La tumba de Vanushka es muy venerada en Guatemala más concretamente en el Cementerio Central de la ciudad de Quetzaltenango  . Allí acuden cientos de personas a pedir que los ayude a encontrar un amor perdido y dicen que Vaniuska los ayuda. 

Bonita leyenda, triste y a la vez hasta podíamos decir “increible”. ¿ De amor se puede morir? En estos días raros son los casos, ¿ será que no sabemos amar? ¿ Qué ya el amor  no es tan puro como antaño? Me gustaría pensar que si , que si podemos amar con tal intensidad y con tanta necesidad. ¿ Será esa la cuestión? ¿El desapego? 

Anabel Reyes Directora y presentadora de Los Misterios de Anais (LMDA) 

 

Leyenda: “La siniestra familia Guirola “

Posted on Actualizado enn

 

image

En la ciudad de Santa Tecla , en El Salvador , se cuenta una leyenda que tiene como protagonista a una reconocida familia del lugar, aun cuando no se sepa nada de ella desde hace décadas, ya que los últimos que conocieron a algún miembro de la familia Guirola ya han muerto. No obstante, descendientes de aquellos memoriosos refieren que el fundador de la familia Guirola, un hombre que había llegado a Santa tecla desde un poblado pequeño en los últimos años del siglo XIX, había amasado una fortuna partiendo de la nada con el próspero negocio del café.

Contrajo buen matrimonio y engendró muchos hijos, y más tarde, nietos. Todos los miembros de la familia vivían en alguna habitación del caserón, enorme y majestuoso, que se alzaba en el mejor sitio de la ciudad. No obstante, los vecinos escapaban al contacto con los Guirola, y aun evitaban adrede el contacto, ya que una tenebrosa leyenda intentaba explicar el origen de esa misteriosa fortuna e inusual prosperidad: el señor Guirola había hecho un pacto con el diablo

Las razones eran varias: no sólo se trataba de un éxito sospechoso en el mundo de los negocios (si excluimos la envidia como motivación de los rumores), sino de extraños visitantes que el señor Guirola recibía, especialmente a altas horas de la noche, luces misteriosas que se veían desde las ventanas de las habitaciones, ruidos inexplicables y toda la parafernalia que rodea a quienes han pactado con alguno de los principes infernales.

Más aun: el señor Guirola guardaba celosamente su privacidad y no invitaba a nadie a su casa, a excepción de forasteros de extraña vestimenta que no eran vistos en otras calles del pueblo, y no se acercaba a conversar con amigos o vecinos de la localidad. Esta conducta era imitada por todos los demás miembros de la familia Guirola.

Un episodio despertó la alarma general: una joven, que había sido contratada como personal doméstico, desapareció un día de Santa Tecla sin dejar rastros. Cuando sus familiares, que habían tenido reparos a la hora de permitir que la señorita prestase servicios en esa misteriosa casa, avisaron a la policía, ésta se presentó en la mansión Guirola para hacer averiguaciones.

Grande fue la sorpresa cuando se encontraron con que la familia Guirola, lejos de vivir en el lujo, subsistía en una casona monumental pero casi vacía, sin muebles, sin utensilios, viviendo en una precariedad que no se condecía con la fortuna ostentada por las infladas cuentas bancarias del señor Guirola. Las posibles explicaciones no se hicieron esperar: se dijo que el señor Guirola era un testaferro de una secta satánica,  que debía donar todo el dinero que ganaba a sus mentores, que era un simple intermediario entre fuerzas oscuras y que eso le proporcionaba un buen pasar, pero lejano a la fortuna colosal que parecía poseer. La joven, por supuesto, jamás apareció, por lo que se comenzó a hablar en Santa Tecla de sacrificios humanos .

Poco después de esto, los miembros de la familia Guirola empezaron a morir misteriosamente, aparentemente por causas naturales. Uno de ellos enfermaba, moría, al poco tiempo sucedía lo mismo con otro, y así sucesivamente a lo largo de años, hasta que el último sobreviviente de ese clan, que había sido extenso y poderoso, fue el envejecido señor Guirola, quien falleció a edad muy avanzada, solo e intestado. Las últimas visitas que recibió, para asombro de todos, fueron las extrañas personas ajenas al pueblo que periódicamente se acercaban a su hogar en busca no precisamente de solaz. Al parecer, hoy día, la elegante casa de la familia Guirola yace en el descuido del abandono, sin que se haya podido echar luz al profundo misterio.

http://leyendas.about.com/od/leyendasporpais/a/La-Leyenda-De-La-Siniestra-Familia-Guirola.

anabel